No queréis una macrofiesta, queréis un día con alma
Si vuestra boda será de 40–80 invitados, con personas mayores, peques y un foco claro en lo emocional, esta guía es para vosotros. El miedo es legítimo: “no queremos que parezca una discoteca” ni que nadie lo pase mal por el ruido. La buena noticia: se puede tener música preciosa y ambiente cálido sin estridencias.
El problema de muchos servicios de sonido en bodas pequeñas
- Equipos sobredimensionados para el espacio.
- Mismo volumen para todos los momentos del día.
- Poco respeto por silencios y conversaciones.
- Colocación de altavoces por estética, no por cobertura.
Resultado: invitados cansados, voces que no se entienden y una energía que no acompaña la intimidad del día.
Qué es un diseño sonoro slow
Música que acompaña, no invade. Un diseño que cuida el volumen, la cobertura y los tiempos.
Claves prácticas
- Distribución de altavoces para cubrir sin “gritar”.
- Niveles sonoros por momento:
- Ceremonia: claridad y emoción; micro nítido y música que acompaña, no tapa.
- Cóctel: conversación cómoda; playlists cálidas (soul, indie suave, bossa).
- Cena: ambiente acogedor, sin gritos; picos medidos para brindis (≤3 min).
- Baile: espacio para quien quiere bailar sin obligar a todos (zona de pista + zonas de charla).
- Transiciones limpias para no romper el clima.
Cómo convertir vuestra historia en banda sonora
- Pedid canciones clave de vuestra vida (viajes, etapas, personas).
- Creamos listas por escenas:
- “Canciones que nos recuerdan a casa”.
- “Canciones que son puro abrazo”.
- Añadimos rituales sonoros:
- Brindis con un tema especial.
- Baile lento con quienes ya no bailan tanto.
- Mini‑momento familiar (coros suaves, tema de infancia).
Cuidar a las personas sensibles al ruido (sin sacrificar la experiencia)
- Ubicar a mayores y peques lejos de la fuente de sonido.
- Avisar al DJ si hay alta sensibilidad sensorial para ajustar volúmenes y frecuencias.
- Diseñar un tramo de baile emocional más que “festivalero”.
- Iluminación cálida (no cegadora) que acompañe la intimidad.
Mini‑checklist (guárdalo)
- ✅ Altavoces bien distribuidos y volumen por momentos.
- ✅ Micros claros y música que acompaña en ceremonia.
- ✅ Cóctel y cena con conversación cómoda.
- ✅ Pista opt‑in: baila quien quiere, el resto charla a gusto.
- ✅ Rituales sonoros con sentido.
Cierre
Una boda íntima no necesita más decibelios para ser inolvidable; necesita cuidado. Con diseño sonoro slow, vuestra música se siente, las palabras se entienden y el día conserva su alma.
Si queréis una boda con banda sonora íntima y respetuosa, hablemos y diseñamos juntos vuestro sonido slow.




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